Lipofilling
El lipofilling utiliza grasa del propio paciente para restaurar volumen y mejorar determinados contornos faciales, evitando la introducción de un material de relleno ajeno al organismo.
También conocido como transferencia de grasa autóloga, consiste en extraer grasa de una zona del cuerpo, procesarla e infiltrarla cuidadosamente en aquellas áreas del rostro donde existe pérdida de volumen o donde queremos mejorar proporciones y transiciones.
Puede utilizarse, por ejemplo, para tratar el vaciamiento de las sienes, determinadas ojeras, la pérdida de volumen en los pómulos o algunas asimetrías faciales.
La intervención puede realizarse con anestesia local y sedación en casos seleccionados, aunque el tipo de anestesia depende de la extensión del tratamiento y de si se combina con otros procedimientos.
Una parte de la grasa injertada se reabsorbe durante los primeros meses, mientras que la fracción que consigue integrarse en los tejidos puede mantenerse a largo plazo. Por eso, el resultado definitivo no se valora de forma inmediata.
Dónde se usa en la cara
Sobre todo para devolver volumen donde se ha perdido:
- Ojeras
- Sienes
- Pómulos
- Contorno facial
Por eso el lipofilling es también una de las técnicas que componen la Cirugía de la Mirada®.
Ventajas del lipofilling
La principal ventaja es que utilizamos tejido del propio paciente en lugar de un material de relleno ajeno al organismo. Esto elimina el riesgo de rechazo inmunológico y permite trabajar el volumen facial con un tejido autólogo. Además, este tejido contiene una parte de células con capacidad regenerativa (células madre o stem cells), conocidas por su papel en la regeneración tisular.
Resultados naturales
La grasa permite restaurar volumen y suavizar transiciones de una forma muy integrada con los tejidos del rostro. Bien indicada y correctamente distribuida, puede ofrecer resultados especialmente armónicos y naturales.
Doble beneficio
Además de mejorar la zona receptora, la extracción de grasa puede aprovecharse para mejorar el contorno de la zona donante, aunque este no es siempre el objetivo principal del procedimiento.
Duración a largo plazo
Una parte de la grasa transferida se reabsorbe durante los primeros meses. La fracción que consigue integrarse pasa a comportarse como tejido propio y puede mantenerse a largo plazo.
Procedimiento personalizado
La cantidad de grasa, las zonas que se tratan y la forma de distribuirla se planifican específicamente para cada paciente, en función de su anatomía y del resultado que queremos conseguir.
¿Cómo es el proceso?
Desde el primer contacto hasta el alta médica, el tratamiento se organiza de forma individualizada.
Consulta inicial
Valoro su caso y le explico el procedimiento en detalle: qué zonas conviene tratar, de dónde puede obtenerse la grasa, qué volumen necesitamos y qué resultado es razonable esperar.
Planificación
Antes de fijar la intervención, se diseña el tratamiento sobre la anatomía concreta del paciente, determinando tanto las zonas donantes como las áreas receptoras y la cantidad aproximada de grasa que queremos transferir.
La intervención
El lipofilling se realiza en quirófano. La grasa se obtiene mediante una liposucción cuidadosa, se procesa y posteriormente se infiltra en pequeñas cantidades en las zonas que queremos tratar.
En casos seleccionados puede realizarse con anestesia local y sedación, aunque el tipo de anestesia depende de la extensión del procedimiento y de si se combina con otras cirugías.
Recuperación
La recuperación depende de las zonas tratadas y de la cantidad de grasa extraída e injertada. Durante los primeros días es habitual presentar inflamación y, en ocasiones, hematomas tanto en la zona donante como en la receptora.
Puede recomendarse el uso de prendas de compresión en la zona de extracción y una reducción temporal de la actividad física, adaptando las indicaciones a cada caso.
El equipo
El procedimiento se realiza con un equipo médico habituado al manejo de técnicas de transferencia de grasa.
Soy miembro de la SETGRA, Sociedad Española de Trasplante de Grasa, dentro de mi interés específico por las técnicas de injerto graso y remodelación facial.
Un tratamiento que suele formar parte de un plan más amplio
El lipofilling rara vez se plantea de forma aislada. Con frecuencia forma parte de un tratamiento más amplio, en el que la restauración de volumen se combina con otros procedimientos para mejorar el resultado global.
Armonización facial
Puede utilizarse para recuperar volumen, suavizar transiciones y mejorar determinadas proporciones sin necesidad de recurrir a una cirugía mayor.
Cirugía de la Mirada®
Dentro del tratamiento global de la mirada, el lipofilling puede ser especialmente útil para restaurar volumen en zonas como las ojeras, las sienes o los pómulos, siempre que exista una indicación concreta.
Lifting facial de preservación
También puede combinarse con otros procedimientos faciales cuando la pérdida de volumen forma parte del envejecimiento global del rostro.
Escrito y revisado por
Dra. Mabel Falguera Uceda
Cirujana maxilofacial especialista en cirugía estética facial. Formada en la Universidad de Navarra, el Hospital 12 de Octubre de Madrid y el Chang Gung Hospital de Taiwán. Cirujana estética facial y directora de Instituto Facial en Córdoba.