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Armonización Facial

La armonización facial es un enfoque integral que combina tratamientos mínimamente invasivos y pequeñas intervenciones para mejorar las proporciones del rostro sin cambiar su identidad.

Bajo este concepto incluyo aquellos tratamientos que no requieren una cirugía mayor y que pueden ayudarnos a recuperar volúmenes, mejorar proporciones, suavizar asimetrías o definir determinados rasgos.

En algunos pacientes utilizaremos ácido hialurónico u otros tratamientos médico-estéticos; en otros, grasa del propio paciente mediante lipofilling; y, cuando la anatomía lo requiere, pequeñas intervenciones quirúrgicas como un lip lift.

Lo que une todos estos procedimientos no es la técnica, sino el criterio con el que se indican. No se trata de añadir volumen ni de modificar rasgos siguiendo un patrón determinado, sino de analizar qué necesita cada rostro y elegir únicamente aquello que pueda aportar una mejoría real.

El objetivo son cambios sutiles, proporcionados y coherentes con la anatomía de cada paciente: mejorar sin perder aquello que hace reconocible y único a cada rostro.

"Mi objetivo es que, después del tratamiento, no tenga la sensación de haber cambiado de cara, sino de haber recuperado su versión más armónica y equilibrada."

Dra. Mabel Falguera

Por qué menos (a veces) es más

La razón de trabajar con procedimientos menos invasivos no es hacer menos, sino conseguir mejoras que se integren con naturalidad en el rostro y sean compatibles con la vida cotidiana del paciente.

Respeto por la fisonomía

El objetivo es mejorar proporciones y contornos sin alterar los rasgos propios. Buscamos evitar resultados excesivos, artificiales o una apariencia de volumen añadido que no se corresponda con la anatomía del paciente.

Recuperación más sencilla

Al tratarse de procedimientos de menor envergadura, habitualmente permiten una recuperación más rápida y una reincorporación más sencilla a la actividad cotidiana. El tiempo de recuperación, la inflamación y los posibles riesgos dependen siempre de la técnica utilizada y de cada paciente.

Evolución natural

Las mejoras se integran progresivamente en el rostro, sin necesidad de producir un cambio brusco o evidente. El objetivo es que el resultado se perciba como una versión más fresca, equilibrada y armónica de la propia persona.

No hay un tratamiento estrella

No hay un tratamiento estrella. Hay un diagnóstico y, a partir de ahí, la combinación que mejor va a ayudar a cada paciente.

Rellenos con ácido hialurónico

Permiten restaurar determinados déficits de volumen, ajustar proporciones y suavizar asimetrías. También pueden utilizarse como complemento de otros tratamientos, siempre que exista una indicación concreta y se valore adecuadamente el momento en que deben realizarse.

Neuromoduladores

Los neuromoduladores, como la toxina botulínica, permiten modular la actividad de determinados músculos y suavizar arrugas y líneas de expresión sin necesidad de añadir volumen.

Lipofilling

Consiste en utilizar grasa del propio paciente para restaurar volumen y mejorar determinados contornos faciales. Al tratarse de tejido autólogo, no existe riesgo de rechazo inmunológico, y una parte de la grasa que se integra puede mantenerse a largo plazo.

Soy miembro de la SETGRA, Sociedad Española de Trasplante de Grasa.

Lip lift

Es una pequeña intervención quirúrgica que permite reducir la distancia entre la base de la nariz y el labio superior, aumentando la exposición del bermellón y modificando sus proporciones sin necesidad de aportar volumen mediante relleno.

Mejora de la calidad de la piel

La textura, la luminosidad, las manchas y la calidad general de la piel también forman parte del resultado.

Los tratamientos dirigidos a mejorarla pueden complementar el trabajo sobre volúmenes y proporciones, porque un rostro armónico no depende únicamente de su estructura, sino también de la calidad de la piel que la recubre.

Y lo que cada rostro necesite

Esta lista no está cerrada. La consulta sirve para determinar qué puede aportar realmente una mejoría y qué no es necesario tratar.

Y, en algunos casos, el mejor tratamiento consiste precisamente en hacer menos de lo que inicialmente se había pensado.

Primero el diagnóstico, después el tratamiento

Es el mismo criterio que aplico en el resto de la consulta: cuando se valoran las distintas zonas de la cara de forma aislada, es más fácil obtener resultados que no terminan de encajar entre sí.

Por eso, la armonización facial se plantea siempre desde una visión global del rostro. En muchos pacientes puede formar parte del mismo plan de tratamiento que la Cirugía de la Mirada® o el lifting facial, no necesariamente como una alternativa a ellos, sino como un complemento cuando puede aportar algo.

La clave está en escuchar qué preocupa al paciente, entender qué cambios están produciendo realmente ese efecto y planificar el tratamiento con precisión. Después, se eligen las técnicas y los materiales más adecuados para cada caso, buscando siempre resultados proporcionados, naturales y coherentes con el resto del rostro.

Para saber más

Lo natural vuelve a ser tendencia

Qué es la armonización facial, un caso real y por qué trabajo con la idea de que menos es más.

Destacado "Armonización" en Instagram

Los casos y las explicaciones sobre armonización que mantengo fijados en mi perfil.

Dra. Mabel Falguera, cirujana estética facial

Escrito y revisado por

Dra. Mabel Falguera Uceda

Cirujana maxilofacial especialista en cirugía estética facial. Formada en la Universidad de Navarra, el Hospital 12 de Octubre de Madrid y el Chang Gung Hospital de Taiwán. Cirujana estética facial y directora de Instituto Facial en Córdoba.

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